Archive for Septiembre, 2009

La víctima


2009
09.26

Pasé a su lado y apenas nos cruzamos la mirada, pero, cuando apenas me separaban de ella unos 50 metros, llamó mi atención una persona que desde la otra acera y de una edad aproximada de unos 65 años, comenzaba a gritar, al tiempo que llevaba sus manos a la cara.

Al lado de esta mujer, vi que varias personas miraban con pánico lo que próximamente sucedería justo detrás de mi. Giré y vi como un coche a gran velocidad estaba a punto de atropellar a la mujer que me había cruzado hace apenas unos segundos. Aparte mi vista en un acto reflejo, para no tener que ver semejante escena.

Los gritos de la gente se habían hecho más fuertes, cuando junto a estos sonó un fuerte golpe en seco. En ese momento llevé también mis manos a la cara, tratando de que cualquier imagen desagradable llegase a mis ojos, mientras me imaginaba lo peor. Instantes después, sentí el rodar de una pelota que se acercaba, y se detenía tras tropezar con mis pies. Levanté inconscientemente las manos para ver que era lo que me había golpeado, y ví la cabeza de la mujer que el coche había atropellado, con su boca, así como sus ojos abiertos y mirando hacia el coche que la había seccionado, y a unos diez metros de ella, su cuerpo con las piernas cruzadas y toda su ropa llena de sangre.

Volví, ya con cierto reparo, a ver la cabeza que yacía junto a mis pies, pronto, me vi rodeado de personas que, en una mezcla entre morbo, asombro y deseo de hacer algo, fueron ocupando la escena. Yo me retiré, seguí avanzando en dirección al restaurante en el que tenía pensado comer ese día sin saber que al final, cuando me di cuenta, estaba en casa, no había ido al restaurante y solo un café logró aliviar aquel funesto día.

Dos rosas


2009
09.26

Por el camino me encontré con dos rosas, una parecía que me miraba, la otra me ignoró. Seguí caminado. Luego la luz se fue, y en plena noche surgieron en mi imaginación las vivencias de lo que había sido el día que ya había terminado, y en él aparecieron las rosas, apareció el camino, y todo envuelto en Luz.

De repente el camino me habló y me dijo que no podía confundir la claridad del día con la Luz, ya que lo primero me lo daba la naturaleza a través del Sol, pero que la Luz que yo buscaba no tenia nada que ver con esta situación, ya que incluso los ciegos pueden recibirla y no por eso recuperan la vista. Luego pensé en las rosas, lo hermosas que eran, pero nada más. Y me quedé dormido.

Cuando desperté, empecé a comprender que solo haciendo el camino podía avanzar, evolucionar, llegar un poco más, podía ver la Luz, aunque esta viva en el mundo de la utopía. Y que las rosas, seguirán siendo, rosas, y que solo nos pareceremos en algo, y que no es otra cosa que en lo efímero de nuestro se

Pájaros


2009
09.25

Sus cantos desde el cielo anunciaban su inminente llegada. Miré al cielo y segundos después, una bandada de pájaros hizo su aparición. Eran ellos.

Primero dieron vueltas tratando de identificar la que ya, además de victima, era cadáver. Y una vez que esto fue confirmado por el líder del grupo, comenzaron el descenso sin riguroso orden jerárquico, un rigor, que tampoco se guardó, cuando cegados por la “llamada” de la carne y deslumbrados por la ambición, clavaron sus picos una y otra vez sobre el inerte cuerpo.

Pronto llegaron más, y más, muchos más, y así hasta que solo se les veía a ellos saltar y descarnar su cuerpo.

Y como todo lo que tiene principio, tiene fin, llegó el momento en el que, al ruido del festín, le sucedió una desafinada cantinela. Una música desafinada hizo su entrada. Eran los huesos del cadáver, que al ser picados y en muchos casos astillados por los fuertes picos de estas aves, emitían desafinados “acordes” de muerte.

Luego, la huida. Se fueron. Y a los muchos que se habían ido, se les sumaron otros más tarde, y al final, solo las moscas terminaron el festín.

Llegó por fin el otoño


2009
09.22

Llegó por fin el otoño, y aunque el frío ya empieza por las mañanas a querer decirnos que ya está aquí, lo cierto es que éste aún no ha actuado como es menester.

Aún permanece todo, casi igual. Los campos verdes, las hojas de los arboles, mas o menos también,…todo, casi igual.

Estoy sentado en el último peldaño, apoyado en el quicio de la puerta, esperando que el campo se vuelva rojo, amarillo y marrón. Que sea otoño de verdad, que el frío nos afeite, que la tranquilidad se instale en las calles, de manera que no exista tanta diferencia entre el campo y la urbe. Y como no, que la paz reine en nuestros corazones.

La vida y la televisión


2009
09.19

El tiempo me había traído un manto de años que en forma de vejez, habían tomado por completo mi ser. Tan grande había sido este atentado hacia mi persona, que, aunque el frió invierno aun no había llegado, tome una gruesa manta de terciopelo roja, y me puse al mismo borde de la escalera pensado hacer una estupidez, durante unos minutos pensé en todo lo que había vivido, y afortunadamente para mi, pude ver que había merecido la pena.

Lentamente, comencé a descender por los peldaños de madera y a recrearme con el ruido que estos hacían al soportar mi peso.

Por un hueco rectangular enclavado en uno de los muros de la casa, y que me comunicaba con el exterior, había unas plantas que vivían del aire, y del agua de lluvia que sobre ellas, alguna vez caía. Un liquido que también hacia funciones de limpieza, algo que lamentablemente también resultaba fatal para la media docena de arañas que habían hecho de este lugar, su hogar.

A decir verdad, desee terminar allí, en lo mas alto de las escaleras, pues soy viejo, y ¿que hago aquí? ….me dije. Así que me senté, y así estuve hora y media, aproximadamente, esperando que llegara el fin, pero como no acababa de llegar y por consiguiente de morirme, me fui a ver la televisión, y era tanto la basura que por allí brotaba, que en un momento de inspiración, como pocos, la maté. Luego, tire su cadáver a la basura y ahora, ese hueco que he ganado en el salón de mi casa, lo tengo para las plantas. Ahora, soy feliz

¡Saludos!


2009
09.14

Queridos internautas:

Desde hace más de un año he tenido mi bitácora de baja, ya que mi tiempo se ocupó en otros menesteres. Hoy que afortunadamente he cumplido con ellos, y junto a mi amigo Baruj, quiero volver a dedicarme a escribir comentarios personales acerca del mundo racional, y aquello que por desconocido llamamos irracional, aunque prefiero denominarlo metafísico, ya que va más allá de lo tangible.

Hablaremos de política, pues somos de los que pensamos que todo lo es. Hablaremos de religión, pues de alguna manera todos lo somos. Y hablaremos del alma, pues fuera de cualquier superstición, Somos.

Esperando recaudar alguna visita, os informo que este sitio no va a tener publicidad de pago, es decir la mantendremos, Baruj y yo con nuestros ahorros. Y si algún día aparece algún rotulo comercial, será porque algún amigo nos lo ha pedido, pero no porque con ello busquemos obtener lucro de nuestro ocio mediante el dinero de otras personas queridas.

Para terminar, y matizando, aún más el párrafo anterior; si algún día, escuchamos la triste llamada de nuestros intestinos, en clara alusión de queja por la ausencia de un mendrugo de pan, no tengáis la menor duda de que volveremos a cerrar el sitio, y a saciar nuestro apetito. Lo primero es lo primero.

Bernardino y Baruj